Cada vez más clientes llegan preguntando por híbridos. No es moda: en una ciudad como Bogotá, donde uno pasa buena parte del día en trancón, la cuenta simplemente da mejor. Te explicamos por qué están en auge y qué mirar antes de comprar uno.
Gastan menos justo donde más se gasta
Un híbrido combina motor de gasolina con motor eléctrico y recupera energía al frenar. En trancón y en trayectos cortos —que es la mayoría de lo que hacemos en Bogotá— buena parte del recorrido se hace en modo eléctrico o con apoyo del eléctrico. Ahí es donde un carro convencional más gasolina quema y donde el híbrido ahorra.
Menos desgaste, menos taller
Con el frenado regenerativo, las pastillas y los discos sufren menos. El motor de combustión trabaja en un rango más cómodo y arranca menos veces en frío. En la práctica: mantenimientos más espaciados y menos sorpresas.
Beneficios de circulación
En Colombia los vehículos híbridos y eléctricos tienen beneficios en pico y placa y descuentos en el impuesto vehicular, según la normativa vigente de cada ciudad. Antes de comprar, verifica cómo aplica en tu caso: cambia según el año y la ciudad.
No necesitas enchufarlo
Es la confusión más común. Un híbrido convencional (como el Suzuki Grand Vitara AllGrip Híbrida que tenemos) no se enchufa: se carga solo con el movimiento y el frenado. Tanqueas gasolina como siempre. Los que se enchufan son los híbridos plug-in y los eléctricos puros.
Qué revisar en un híbrido usado
Lo importante es el estado de la batería del sistema híbrido y el historial de mantenimiento. Por eso todos nuestros vehículos, híbridos incluidos, pasan por peritaje en un centro de diagnóstico automotor regulado por el Ministerio de Transporte antes de salir a la venta.
¿Te interesa uno?
Mira los híbridos disponibles o escríbenos por WhatsApp al 320 942 9921. Financiación 100% sujeta a estudio de crédito y recibimos tu usado en parte de pago.